El pasado sábado regresó a Santiago Máximo Pavez, subsecretario del Interior, tras encabezar una misión en Venezuela donde presentó al equipo USAR, la unidad de búsqueda y rescate urbano de Bomberos de Chile, ante políticos y militares venezolanos. La delegación llegó a Caracas en respuesta a los dos terremotos del miércoles 24 de junio que sacudieron al país caribeño.
El funcionario describió la visita como una oportunidad de acercamiento diplomático. "Chile no tiene relaciones diplomáticas con Venezuela, por lo tanto no hay autoridades chilenas allá. Tenemos una oportunidad que nosotros queremos aprovechar de manera muy respetuosa", dijo Pavez en una entrevista en TVN.
La recepción en Caracas fue, según el propio Pavez, cargada de gratitud. El ministro venezolano de Relaciones Exteriores para América Latina, Mauricio Rodríguez, viajó especialmente a la capital para recibir los vuelos humanitarios y prestó particular atención al contingente chileno. "Estamos muy lejos todavía de concretar algo porque la prioridad es la emergencia", precisó Pavez, "pero hay muy buena recepción".
El quiebre diplomático entre ambos países se produjo el 24 de julio de 2024, cuando el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos, ordenó el retiro de todo el personal de la embajada venezolana en Santiago. La medida respondió a las acusaciones de fraude electoral que Chile y gran parte de la comunidad internacional lanzaron contra su gobierno. Desde entonces, más de 700.000 venezolanos radicados en Chile y cerca de 25.000 chilenos residentes en Venezuela viven en un limbo burocrático sin posibilidad de realizar trámites consulares presenciales.
El gobierno del presidente José Antonio Kast ha buscado restablecer los vínculos consulares con Caracas desde que asumió, impulsado también por su promesa de campaña de ejecutar expulsiones de inmigrantes venezolanos en situación irregular. Un gesto sin precedentes en años ocurrió el jueves, cuando Kast habló por teléfono con la presidenta encargada de Venezuela, en lo que representó el primer contacto directo entre los mandatarios de ambos países desde la ruptura.
