Amenazas de Trump empujan a países del Golfo a buscar rutas fuera de Ormuz, mientras Irán y Omán redactan protocolo de paso seguro La persistente tensión con Teherán lleva a empresas y gobiernos a pensar en proyectos concretos de infraestructura energética que les otorgue independencia energética. Noticias destacadas Las esperanzas de un pronto fin a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se enfriaron este miércoles en la noche, luego de que el Presidente Donald Trump reiterara que aún quedan dos o tres semanas más de conflicto y que no descarta golpear a la nación persa "con extrema dureza" durante ese tiempo, incluso hasta "devolverla a la Edad de Piedra, donde pertenece".
Por ello, los Países del Golfo activaron este jueves conversaciones para buscar ambiciosas alternativas que les permitan evitar el estratégico estrecho de Ormuz y seguir exportando petróleo y gas, al tiempo en que Teherán y Omán redactan en conjunto un protocolo para supervisar el tránsito sobre la controvertida vía marítima. Según la agencia oficial de noticias IRNA, que citó al viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kezem Gharibabadi, el país está elaborando el texto con el que buscan facilitar un paso seguro y proporcionar mejores servicios a los barcos, en lugar de imponer restricciones.
¿Por qué con Omán? Por ser una nación situada en la costa sureste de la Península Arábiga, clave geopolíticamente por controlar la ribera sur del estrecho a través de la península de Musandam.
Esta ubicación le permite, así como a Irán, vigilar el paso de cerca del 20% del petróleo mundial que circula por la zona. El plan de los vecinos Mientras eso avanza y la incertidumbre se adueña del mundo, los países del Golfo pérsico están reconsiderando construir oleoductos para poder continuar con la principal actividad económica de la zona: la exportación de crudo.
Según reseñó el diario Financial Times, "funcionarios y ejecutivos de la industria afirman que los nuevos oleoductos podrían ser la única manera de reducir la persistente vulnerabilidad ante las interrupciones en el estrecho, a pesar de que dichos proyectos serían costosos, políticamente complejos y tardarían años en completarse". Sin embargo, la situación actual ha puesto de relieve el valor estratégico del oleoducto saudí de 1.200 km que conecta el este y el oeste del país.