El ejército israelí mata a un bebé al abrir fuego contra el coche en el que viajaba la familia en Cisjordania El padre de Sam Fahd Abu Haikal, de siete meses, asegura que un soldado disparó a 10 metros de distancia y la bala atravesó el parabrisas y alcanzó a su hijo en la cabeza Sam Fahd Abu Haikal, bebé palestino de siete meses, ha sido enterrado este sábado en la ciudad cisjordana de Hebrón horas después de que soldados israelíes lo mataran e hirieran a sus padres, al abrir fuego contra el vehículo en el que la familia regresaba de visitar parientes en Belén. El bebé ha sido enterrado con una mortaja blanca y una bandera palestina.
El relato de los familiares que presenciaron el tiroteo y del Ministerio de Sanidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) apunta a un incidente similar al de hace tres meses en Tammun, otra localidad de Cisjordania (territorio que Israel ocupa militarmente desde la Guerra de los Seis Días de 1967) en el que tropas que efectuaban una redada mataron a los padres y dos de sus hijos al abrir fuego contra el coche en el que circulaban. Según la abuela de Abu Haikal, Firyal, la familia detuvo su coche tras ver soldados israelíes en la zona de Tel Rumeida, al sur de Hebrón.
Uno de los militares, sin embargo, disparó y una bala atravesó el vehículo, matando al bebé e hiriendo a los padres. “Inmediatamente después de la presencia de las fuerzas de ocupación, un soldado, armado, abrió fuego contra nosotros.
Las balas impactaron en el coche”, declaró Fahd a la agencia Reuters. El ejército israelí ha asegurado que sus militares efectuaron un solo disparo tras “percibir un vehículo que aceleraba hacia ellos”.
Fahd, el padre del bebé muerto, ha asegurado que el militar que abrió fuego estaba a 10 metros de distancia y que la bala atravesó el parabrisas, le rozó el brazo y luego alcanzó a su hijo en la cabeza y a su esposa en la cara. Ambos progenitores resultaron heridos.