El cobre tuvo una semana difícil. El miércoles y jueves de la semana pasada, el precio del metal cayó bajo los US$6 por libra en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por su sigla en inglés), un umbral que no perforaba desde el 5 de mayo. El viernes recuperó ese nivel, pero la semana cerró igualmente con una baja de 1,79%.
Detrás del retroceso está el fortalecimiento del dólar, impulsado por las expectativas de nuevas alzas de tasas de interés en Estados Unidos. Cuando el dólar sube, los metales como el cobre se encarecen para los compradores que pagan en otras monedas, lo que presiona los precios hacia abajo.
Pero según informó La Tercera, las perspectivas siguen siendo optimistas. JP Morgan, uno de los principales bancos de inversión del mundo, publicó su informe Global Research Mid-Year Outlook 2026 proyectando que la tonelada de cobre llegará a US$14.800 hacia diciembre, equivalente a US$6,71 por libra. Eso implicaría un alza de 11,38% respecto al precio de cierre de la semana pasada. En el camino, el banco señala que el metal irá "persistentemente empujando hacia pisos y techos más altos" durante el segundo semestre, con un tránsito por los US$15.000 por tonelada.
Para explicar la dinámica del mercado, el informe describe un "tira y afloja entre EE.UU. y China" que no tiene señales de resolverse pronto. Desde comienzos de 2025, Estados Unidos ha estado absorbiendo grandes volúmenes de cobre mediante un arbitraje entre el mercado de futuros de Nueva York (COMEX) y la LME de Londres. Este mecanismo consiste en aprovechar la diferencia de precios entre ambas bolsas para enviar cobre hacia EE.UU., lo que ha "tensionado significativamente" la oferta disponible para el resto del mundo.
El efecto colateral lo ha pagado China, históricamente el principal comprador de cobre a nivel global. El gigante asiático se ha visto "obligado a tolerar precios significativamente más altos para satisfacer sus necesidades de importación", según el informe. JP Morgan precisa que "el piso de compras de cobre de China ha subido marcadamente" en el último año, precisamente por la presión que genera la demanda estadounidense.
Un factor que el mercado mira con atención es la revisión de los aranceles al cobre bajo la Sección 232 de la ley de comercio de EE.UU., programada para este lunes 30 de junio. Esa normativa le permite al presidente estadounidense imponer aranceles a importaciones que considere una amenaza para la seguridad nacional. JP Morgan la identifica como el evento más determinante para el precio del metal en la LME durante el segundo semestre.

