Gemma Carbó: “La educación artística y cultural es la vacuna para la violencia escolar” Invitada al IV Encuentro Docente del Centro Cultural La Moneda, la doctora en Ciencias de la Educación reflexiona sobre el lugar que ocupan el arte y la cultura en la escuela. Frente al aumento de la violencia y los problemas de convivencia, plantea que las respuestas centradas en la seguridad son insuficientes y que es necesario volver a conectar el aprendizaje con la vida.

Cuando la española Gemma Carbó, doctora en Ciencias de la Educación e integrante de la Comisión de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), estaba realizando su investigación doctoral, buscó las leyes que se habían aprobado en España a fines de los años ‘70 para compararlas con las actuales. Uno de los primeros hallazgos fue que en esos años se hablaba de educación y cultura como dos elementos que debían permanecer juntos.

Cinco décadas después, la educación se vincula con innovación, transferencia, conocimiento, pero la cultura ha quedado fuera de la lista. Grave error, dice, pues cuando la cultura no es parte del aula, entonces “se pierde el sentido”.

Este mes se llevó a cabo el IV Encuentro Docente del Centro Cultural La Moneda, instancia que reunió a docentes, investigadores y agentes culturales para reflexionar sobre el aporte de las artes y la cultura frente a los problemas de violencia, convivencia y bienestar que atraviesan actualmente las comunidades educativas. Gemma fue la invitada internacional.

En su exposición ‘La escuela como paisaje afectivo y cultural’ reflexionó sobre la necesidad de volver a conectar el aprendizaje con otras dimensiones, cuestionando los modelos educativos centrados en el rendimiento y la transmisión de contenidos. “El conocimiento no está solo en los libros de texto, sino en la vida que rodea la escuela; en los museos, en las comunidades, en las calles, en las bibliotecas, en saberes ancestrales (...) La escuela no puede permanecer cerrada”, dice.