El Gobierno de Chile fijó un plazo máximo de dos años para implementar el Escudo Fronterizo en la frontera norte, una iniciativa destinada a reforzar el control en los límites con Perú y Bolivia. La meta fue anunciada por el equipo gubernamental que lidera el comisionado presidencial, Alberto Soto, un almirante retirado, quien indicó que la estrategia es multidimensional e incluye infraestructura física, tecnología, ajustes legales y gestión operativa. Según Soto, la propuesta busca asegurar una frontera más protegida sin desplazar responsabilidades de instituciones como los municipios y las fuerzas de seguridad.