The Wall Street Journal reveló ayer que la Guardia Revolucionaria Islámica disparó y dañó el puente de mando de un buque de carga bajo bandera de Singapur mientras navegaba por el estrecho de Ormuz. No hubo heridos. La respuesta llegó pocas horas después: fuerzas militares de EEUU bombardearon objetivos en territorio iraní, marcando una escalada sin precedentes en la tensión bilateral.

El estrecho de Ormuz, la angosta franja de agua entre Irán y Omán, es el punto de tránsito más sensible del comercio energético mundial. Por allí pasa cerca del 20% del petróleo que consume el planeta. Cualquier conflicto sostenido en esa zona presiona los precios del crudo hacia arriba con rapidez, afectando desde los mercados asiáticos hasta los surtidores de combustible en América Latina.

La Guardia Revolucionaria, brazo de élite del ejército iraní directamente subordinado al líder supremo Alí Jamenei, tiene un largo historial de provocaciones marítimas. En 2019 derribó un dron de la Marina de EEUU sobre el mismo estrecho. Entre 2023 y 2024, sus aliados hutíes en Yemen protagonizaron una campaña de ataques contra cargueros en el Mar Rojo que redirigió el comercio marítimo internacional durante meses. El ataque al buque singapurense suma un episodio más a ese patrón.

Lo que cambia en esta ocasión es la respuesta estadounidense. En el pasado, Washington reaccionó con sanciones, advertencias diplomáticas o golpes quirúrgicos a activos de la Guardia Revolucionaria en terceros países. Un bombardeo directo sobre territorio iraní es distinto en escala y en mensaje político.

Para Irán, la pregunta ahora es cómo responder sin abrir un conflicto regional que tampoco le conviene. Su economía lleva años bajo presión por las sanciones internacionales, y el régimen de Jamenei enfrenta tensiones internas crecientes que un conflicto externo podría agudizar o instrumentalizar.

Los objetivos específicos alcanzados por el bombardeo y la posible réplica iraní no habían sido confirmados oficialmente por ninguna de las dos partes al momento del cierre de esta edición.