Ansaldo S.A. informó este viernes el fallecimiento de Atilio Ansaldo, segundo eslabón de la familia que en 1902 fundó una de las empresas con más historia en el comercio porteño. La compañía, nacida en Valparaíso como un emporio de abarrotes y artículos importados, lleva hoy más de 120 años y se ha convertido en una de las jugueterías más reconocidas del país.

La historia de Atilio Ansaldo es la del hijo que hereda un sueño a destiempo. Cuando su padre, Juan Ansaldo Peragallo, debió alejarse del negocio por razones de salud, Atilio tenía apenas 17 años y todavía iba al colegio. Dejó los libros y asumió la conducción del emporio familiar sin mayores ceremonias. "Llegué a apechugar", decía cuando le preguntaban por ese momento, según recordó la empresa en el mensaje de despedida publicado en sus redes sociales.

El origen de todo se remonta a la llegada de Juan Ansaldo Peragallo desde Italia al puerto de Valparaíso, donde adquirió el Emporio Punta Arenas, dedicado a la venta de abarrotes, frutos del país y artículos europeos. Una historia característica de la Valparaíso que se construyó a fines del siglo XIX y comienzos del XX con familias europeas que llegaron a hacer las Américas y terminaron echando raíces. Con los años, los hijos Atilio, Orlando y Armando se incorporaron al negocio y la empresa pasó a llamarse Juan Ansaldo e Hijos Ltda.

La firma fue mutando de emporio a importadora, y de importadora a juguetera. En 1975 introdujo en Chile la marca Matchbox, los autitos en miniatura que marcaron la infancia de generaciones de niños chilenos. Después llegaron el área de ventas corporativas en 1990, la apertura de una oficina y showroom en Santiago en 2001, y la expansión de locales a partir de 2008.

Hoy Ansaldo cuenta con más de 190 trabajadores y opera también en Perú, mercado donde proyecta duplicar sus ventas este año. La empresa prepara además una tienda de experiencia en Mall Plaza Vespucio y un strip center infantil en la ciudad de Concón, en la Región de Valparaíso.

"Gracias, Atilio, por haber tomado con valentía el sueño de tu padre y convertirlo en el legado que hoy inspira a todo", escribió la empresa en sus redes, con una frase que quedó deliberadamente abierta, como el negocio mismo. La tercera y cuarta generación de la familia Ansaldo ya están al mando de la empresa que él salvó cuando tenía 17 años.