La torre que tambalea en San Antonio: la ‘ausencia’ de Wembanyama en la turbulenta final de los Spurs ante los Knicks El francés es el lllamado a encabezar al equipo texano en la definición ante los neoyorkinos, pero su nivel sigue estando por debajo de las expectativas. En el último duelo, una mala decisión que lo involucra terminó dándole un triunfo épico a la escuadra de la Gran Manzana.

Este sábado juegan el quinto partido de la serie que puede ser definitorio. La definición del cuarto partido de las finales de la NBA tuvo toda la épica que se espera de un partido de estas instancias.

Prácticamente al filo de que sonara la bocina que iba a marcar el término del encuentro entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, el cuarto de la serie al mejor de siete duelos que consagrará al nuevo monarca de la liga, el equipo texano conseguía la victoria que le permitía terminar con la ventaja que el equipo de la ciudad de la Gran Manzana había cimentado con dos victorias en Texas, aunque había visto tambalear con la caída del lunes en casa. El quinteto de la la espuela había alcanzado una ventaja que parecía decisiva.

Llegó a estar tener una ventaja de 29 puntos, una distancia que en la mayoría de los casos suele ser decisiva. Sin embargo, fue incapaz de administrarla y terminó sucumbiendo ante la reacción neoyorquina, que tuvo como guía a Jales Brunson y como héroe a OG Anunoby, quien en la última jugada tomó un rebote decisivo cerca del aro y terminó palmeando el balón para marcar el 107-106 definitivo.

Es la máxima remontada en la historia de las finales de la NBA y la esperanza de que la sequía neoyorkina, que data de 1973, llegue a su fin. “El tiro más icónico de la historia de Nueva York”, recibió como bautismo la ejecución del alero.