La causa del alza es sencilla pero preocupante: más chilenos salieron a buscar empleo en el trimestre marzo-mayo, pero la economía no generó los puestos suficientes para recibirlos. La fuerza de trabajo creció 1,3% en doce meses, mientras que la población ocupada aumentó solo 0,8%, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esa brecha se traduce en números concretos: 981.315 personas buscan trabajo sin encontrarlo, un 6,9% más que hace un año. De ese total, la mayoría son cesantes, aunque quienes buscan empleo por primera vez crecieron con más fuerza: un 16,4% en el período.

La brecha de género también se amplió. La tasa de desocupación femenina llegó a 10,5%, subiendo 0,4 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la masculina se ubicó en 8,6%, con un alza de 0,5 puntos. Las mujeres siguen enfrentando más dificultades para encontrar trabajo, con casi dos puntos porcentuales de diferencia respecto a los hombres.

El empleo sí creció, pero con un perfil que complica el cuadro general. Las mujeres lideraron el aumento de la población ocupada (1,5% anual frente a 0,2% en hombres), y los grupos de 35 a 44 años y de 55 a 64 años concentraron los mayores aportes al alza. Los sectores que más puestos generaron fueron las actividades profesionales, los servicios de salud, el transporte y la industria manufacturera. La minería, en cambio, perdió 7,4% de sus trabajadores en doce meses, y la administración pública y el sector agrícola también redujeron dotación.

Lo que más preocupa es el tipo de empleo que se está creando. Los trabajadores por cuenta propia crecieron 5,3% y los asalariados informales, 7,1%, mientras que los asalariados formales cayeron 1,7%. Eso explica por qué la informalidad laboral trepó a 27,0%, un punto más que hace un año, según informó La Tercera. En términos concretos, 2,54 millones de trabajadores en Chile no tienen contrato formal, no cotizan en el sistema previsional y carecen de los derechos laborales básicos que entrega un empleo formal. El comercio y la industria manufacturera fueron los principales motores de ese crecimiento informal.

El indicador ajustado por estacionalidad, que neutraliza las variaciones propias de cada época del año y permite comparar con el trimestre inmediatamente anterior, se ubicó en 9,2%, con un alza de 0,3 puntos porcentuales. En ese mismo indicador, la tasa de los hombres subió 0,5 puntos y la de las mujeres, 0,2 puntos respecto al trimestre previo.