La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dirigió este viernes un debate entre los veintisiete comisarios sobre las herramientas de polÃtica comercial que la Unión Europea puede emplear contra China, ante la percepción de que la relación económica con PekÃn “no es sostenible”. El Ejecutivo comunitario sigue apostando por reducir la dependencia frente a China sin romper por completo los lazos con el gigante asiático, informó la Comisión en un comunicado al término del debate, en lÃnea con la visión que Von der Leyen fijó hace más de dos años.
“China es un socio fundamental y el compromiso y el diálogo continuarán. Al mismo tiempo, el estado actual de la relación comercial y de inversión no es sostenible.
A medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones requerirán una respuesta más sólida y coherente”, señaló la nota sobre el debate, del que no han trascendido más detalles. De la discusión de hoy no se esperaban decisiones concretas, ya que el debate continuará en “las próximas semanas” G7 y en la cumbre que los lÃderes europeos celebrarán el 18 y 19 de junio.
Distintas posturas ante China La UE estudia la manera de frenar el declive de sectores como el de la automoción, el acero, el aluminio y las tecnologÃas limpias, del que se responsabiliza, en parte, a las ayudas estatales que reciben las empresas chinas, fomentando la competencia desleal. En este contexto, paÃses como Francia e Italia han aumentado el tono, pidiendo a Bruselas que inicie más investigaciones contra las empresas chinas que reciben subvenciones de PekÃn y proponiendo que se rebajen las cuotas de los productos que pueden entrar al mercado único libres de aranceles.
Otros, como Alemania y PaÃses Bajos, y sobre todo España, también reclaman medidas para reducir la dependencia de China, pero con un “enfoque práctico”, según la expresión que usó este jueves el vicepresidente y ministro de EconomÃa y Comercio español, Carlos Cuerpo, para no perder inversión extranjera y el acceso a materias primas, en un contexto de mayor conflictividad con Estados Unidos. Además, la UE ha empezado a discutir leyes como la de Aceleración Industrial – que prevé introducir el criterio de “preferencia europea” en licitaciones públicas y a la hora de recibir ayudas estatales – o la de Redes Digitales y Ciberseguridad – con las que se quiere excluir a Huawei y ZTE en el desarrollo de infraestructuras esenciales -.