El diputado por la Región de O’Higgins, Ricardo Neumann (UDI), valoró que el Gobierno incorporara en el proyecto “Escuelas Protegidas” una propuesta que impulsó desde el inicio de su período, que establece una inhabilidad de cinco años para que personas condenadas por delitos graves accedan a la gratuidad en la educación superior. El parlamentario anunció su respaldo a la iniciativa, señalando que “es de sentido común que quienes han cometido actos violentos no accedan a beneficios financiados por todos los chilenos.

La gratuidad debe estar al servicio de quienes respetan las normas, no de quienes las vulneran”. El parlamentario explicó que el proyecto avanza en dos dimensiones necesarias.

Por una parte, la preventiva, mediante herramientas de seguridad en los establecimientos; y por otra, la punitiva, estableciendo consecuencias claras frente a conductas graves, como el agravamiento de penas y la pérdida de beneficios estatales. Sin embargo, advirtió que el problema de fondo es más profundo: “ La crisis que estamos viendo en los colegios no es solo de seguridad ni de rendimientos, es una crisis cultural.

Se ha debilitado la autoridad, se ha perdido el respeto y el sistema ha dejado de formar en valores básicos de convivencia”. En esa línea, el Neumann enfatizó que “ninguna medida de control ni ninguna sanción será suficiente si no recuperamos una cultura de respeto en la sala de clases, donde el profesor tenga autoridad real y las familias vuelvan a cumplir su rol formador”.

Asimismo, destacó que el proyecto contempla una excepción para menores sancionados bajo la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, permitiendo a los tribunales levantar la inhabilidad cuando exista reinserción efectiva, compatibilizando así responsabilidad y oportunidades. Finalmente, el diputado sostuvo que “la educación debe volver a ser un espacio seguro, pero también un espacio de formación.