En el Enela 2026 (Encuentro Empresarial de La Araucanía), organizado por Corparaucanía, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, describió su relación con el titular de Hacienda sin rodeos: lo llamó "devoto de la virgen del puño". La expresión chilena alude a alguien que guarda el dinero con el puño cerrado. El comentario generó carcajadas entre los presentes.

La pulla surgió al describir el caso de 350 familias cuyas casas se hunden en Temuco. Las viviendas fueron construidas sobre terrenos no aptos y llevan doce años recibiendo reparaciones temporales. "Van todos los años los ministros, por 12 años, y les dan un calmante, un arreglo, que dura dos años y la casa se vuelve a hundir", señaló Poduje. La solución definitiva implica reubicarlas, lo que exige negociar recursos con Jorge Quiroz, titular de Hacienda.

"Tengo que pedirle a ese hombre, que es devoto de la virgen del puño, 65.000 UF", dijo el ministro. A esa cifra se suman otras 460.000 UF que ya gestiona para el mismo proyecto. Poduje también recreó el intercambio con su par: "Ministro, necesito 500 mil UF", y la respuesta que imagina recibir: "Páguelas usted. No tengo plata, no está en el presupuesto".

El cruce tampoco es nuevo. A fines de abril, Poduje se negó a cortar los programas de pavimento participativo pese a los requerimientos de ajuste de Quiroz. En Radio Infinita fue más directo: "Yo tengo un solo jefe, se llama José Antonio Kast. El ministro Quiroz es un ministro más entre muchos".

El gobierno de Kast enfrenta un déficit fiscal que el propio Quiroz ha calificado como crítico, y los ministerios sectoriales pelean por recursos en un presupuesto ajustado. Para las 350 familias de Temuco, el resultado de esa disputa determina si este año comienza su traslado definitivo o si deben esperar otra solución provisional.