El Observatorio Vera C. Rubin activó esta semana el LSST (Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad, por sus siglas en inglés), el proyecto astronómico más ambicioso que existe. Instalado en la cima del Cerro Pachón, en la Región de Coquimbo, este telescopio escaneará el cielo austral cada noche durante diez años para producir el catálogo visual más completo del cosmos que la ciencia haya intentado construir.

No es solo retórica que los científicos llamen a esto "la película cósmica más grande de la historia". Cada jornada, el observatorio acumulará cerca de diez terabytes de datos y generará hasta siete millones de alertas sobre cambios detectados en el firmamento. Esas señales van a sistemas automatizados que las ordenan y clasifican, construyendo una imagen dinámica del universo que se renueva noche a noche.

Que Chile sea el país anfitrión no es accidental. La NSF (Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU.) y el DOE (Departamento de Energía de EE.UU.) eligieron el Cerro Pachón precisamente por la calidad excepcional de sus cielos nocturnos. El observatorio fue inaugurado en 2025 y recién esta semana puso en marcha el LSST, su misión central.

"El Observatorio Rubin captará la naturaleza dinámica de nuestro cosmos y revelará perspectivas inimaginables sobre algunos de sus mayores misterios, desde nuestro propio Sistema Solar hasta la estructura misma del Universo", declaró Darío Gil, subsecretario de ciencia del DOE.

Al completarse los diez años, el acervo del LSST contendrá miles de millones de objetos celestes con billones de mediciones individuales. Esos datos se publicarán de forma periódica y abierta, lo que marcará un giro sin precedentes: por primera vez, un volumen tan colosal de información astronómica estará disponible para la comunidad científica y para cualquier persona que quiera mirar el cielo austral que Chile le presta al mundo.