La carrera contrarreloj de los laboratorios para desarrollar una vacuna contra el ébola tras brote por nueva cepa en África Central Se habla de entre seis y nueve meses para que se desarrolle y distribuya la vacuna más segura, en miras a controlar la cepa responsable de cientos de contagios y muertes en la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur. Ya se lanzó la carrera contrarreloj de las vacunas: la cepa de ébola que surgió a fines de abril en la República Democrática del Congo (RDC), y que también se ha propagado a Uganda y Sudán del Sur, ya tiene a distintos laboratorios viendo como conseguir un tratamiento, probarlo y distribuirlo, en miras a salvar vidas lo más rápido posible.

Con cerca de 140 muertos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y 1.000 contagiados estimados, la situación es complicada en el centro de África. En Estados Unidos, en tanto, advierten a los ciudadanos de su país que no viajen a la región afectada.

Las autoridades creen que la enfermedad pudo haber comenzado a propagarse hace algunas semanas, facilitada por un evento de supercontagio, posiblemente un funeral, a principios de mayo. Aunque se trata del brote número 17 de ébola en la República Democrática del Congo desde que se detectó el virus por primera vez en 1976, es, sin embargo, solo el tercero causado por la cepa “Bundibugyo”, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados.

Los científicos, de momento, han desarrollado numerosos candidatos a vacunas y tratamientos que aún no se han probado en humanos. La OMS ha declarado que examinará las opciones, incluida una vacuna llamada Ervebo, dirigida a la cepa Zaire, la más común, y que ya se ha distribuido en numerosos países.

El virólogo Thomas Geisbert, quien participó en el desarrollo de la vacuna Ervebo, ha diseñado una vacuna similar de una sola inyección, pensada contra la cepa Bundibugyo. Según estudios que ya se han hecho en monos, esta vacuna ofrecería protección contra el virus.