180 horas de terror: el secuestro de Jorge Vera que reveló el regreso del Tren de Aragua Dos detectives se mantuvieron 24/7 atentos a los llamados que hacían los extorsionadores a la familia del empresario ferretero. En paralelo, la PDI y la Fiscalía activaron bajo sigilo una cacería contrarreloj para dar con la víctima con vida.

Cuando los policías revisaron el vehículo que manejaba Jorge Vera Fierro (84) luego de ser secuestrado en el sector de El Llano, en San Miguel, se percataron de un detalle: su teléfono permanecía allí. Momentos antes, un grupo de delincuentes tomó a Vera por la fuerza, lo cambió de vehículo y se lo llevó con dirección desconocida en uno de los plagios más largos de los últimos años.

Dejar su teléfono no se trataba de un descuido. Fue por ese mismo aparato donde ese día, la noche del martes 21 de abril, los secuestradores comenzaron a efectuar llamados para comunicarse con la familia y dar cuenta de la gravedad del asunto.

Quienes conocen de la causa dicen que no hubo azar en ese detalle. Los delincuentes sabían que el teléfono sería incautado por los investigadores y se iniciaría un extenso proceso de negociaciones.

Ese fue el inicio de 180 horas de terror para la familia de Vera, un empresario ferretero aficionado a la hípica que fue mantenido en cautiverio por ocho días por un grupo vinculado al Tren de Aragua. Recién en la madrugada del miércoles se logró su liberación en un camino baldío de Colina.