Superintendencia deroga circulares que equiparaban uso de Aula Segura entre colegios e incluían perspectiva de género Dos de los tres documentos anulados por la institución habían sido emitidos a tres meses del fin del mandato de Gabriel Boric y mientras se seguía tramitando la ley de convivencia escolar, lo que suponía nuevos cambios normativos. “Esto no fue tomado en cuenta", argumentó la superintendenta de Educación, Pamela Adriazola.

La Superintendencia de Educación anunció este martes la derogación de tres circulares, dos de las cuales habían sido dictadas entre el 23 y 31 de diciembre de 2025, durante el gobierno de Gabriel Boric y a menos de tres meses del cambio de mando. Juntas redefinían parte de la reglamentación del sector.

La actual ministra del ramo, María Paz Arzola, calificó de “poco apropiado” el que se hayan emitido estas circulares durante el verano, a poco del fin de la administración anterior. En entrevista con 24 Horas de TVN, durante una actividad en La Araucanía, la secretaria de Estado manifestó que los cuerpos directivos de los establecimientos escolares “estaban con la presión de tener que actualizar sus reglamentos internos a lo que establecían estas nuevas circulares”.

“Ahora con la derogación van a poder seguir utilizando sus mismos reglamentos internos y van a tener que ajustarlos una vez que entren en vigencia nuevas leyes, como la Ley de Convivencia Escolar, de tal manera que no tengan que actualizar la normativa ahora apurados y después cuando se promulgue la ley tengan que actualizar sus reglamentos de nuevo”, explicó la ministra. La superintendenta de Educación, Pamela Adriazola, en tanto, detalló el contenido de las circulares que ya no van a regir.

“La verdad es que hay tres circulares, la 781 que es de reglamentos internos, la 782 que es de medidas formativas y tenemos la 202 que es la última, publicada en marzo, que tiene que ver con reglamentos internos en educación parvularia”, indicó. Esas circulares, entre otras cosas, incorporaban a través de la N°781 principios de autonomía progresiva, enfoque formativo y perspectiva de género en los reglamentos internos de los colegios, lo que había desatado críticas desde el hoy oficialismo.