El presidente José Antonio Kast asistió al Consejo Social de la Unión Demócrata Independiente (UDI), donde el partido le presentó el documento "Una Agenda Social para Chile". El encuentro sirvió de escenario para que el mandatario reafirmara dos líneas de su gobierno: el control de la migración irregular y el debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas en seguridad.

"Si usted es un inmigrante irregular, se tiene que ir, tiene que salir, y si quiere volver a entrar, entrar por la puerta", afirmó Kast. La frase no es nueva, pero su reiteración ante la dirigencia de uno de los partidos de la coalición refuerza que no habrá flexibilización en esta materia.

El presidente también vinculó los problemas migratorios con fallas tecnológicas del Estado. Planteó que los sistemas de distintos servicios públicos no se comunican entre sí, lo que dificulta el control de quienes ingresan al país. "Tenemos problemas en migración y el sistema de computación antiguo. Hay 100 programas de computación distintos que no conversan entre ellos", explicó.

El segundo tema fue el debate sobre la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior, una discusión que ha ganado terreno en el Congreso. Kast apuntó a quienes, según dijo, históricamente cuestionaron a las instituciones militares y policiales, pero hoy piden mayor presencia en las calles. "Lo que no puede ser es que aquellos que denigraban a nuestras Fuerzas Armadas y fuerzas policiales, hoy sean los que dicen que quieren la fuerza militar en la calle", dijo.

El presidente fue explícito en las condiciones para cualquier colaboración de los uniformados. Prometió "el respaldo político y jurídico que garantice que ninguno de ellos termine condenado a 10, 15 o 20 años". La declaración busca despejar una resistencia concreta dentro de las propias Fuerzas Armadas ante labores de orden público.