Tras el doble terremoto que sacudió Venezuela, Tsunami trabaja sin descanso entre los escombros. Es un border collie de 8 años y uno de los rescatistas más efectivos en terreno. Pero su historia no empezó en operativos de emergencia sino en el maltrato.
Antes de convertirse en perro de rescate, Tsunami vivió una situación de abuso. Jorge Beens lo rescató y lo integró al K-Sar Ecid, el Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención de Desastres. Beens fundó esa organización venezolana y hoy es el dueño de Tsunami. Con atención veterinaria y entrenamiento especializado, el perro desarrolló la capacidad de detectar rastros humanos en condiciones donde los equipos tecnológicos tienen poco alcance.
Desde fines de 2017 participa en operaciones dentro y fuera de Venezuela. Su caso más conocido ocurrió en Caracas: localizó a un hombre de 60 años atrapado bajo los escombros en San Bernardino. Las imágenes circularon masivamente en redes sociales y lo convirtieron en símbolo de los equipos de rescate venezolanos.
Medios de ese país le atribuyen decenas de localizaciones exitosas a lo largo de su carrera. En la emergencia actual, tras el doble sismo, se reporta que Tsunami contribuyó a encontrar a 12 sobrevivientes entre los escombros. Los operativos siguen en curso y el perro permanece en terreno.