Los paÃses de la Unión Europea (UE) se mostraron este jueves a favor de exigir un contenido mÃnimo de fabricación europea en sectores estratégicos para mejorar la competitividad de la industria comunitaria, pero la mayorÃa pidió calibrar bien estos requisitos para asegurar que el bloque sigue abierto a la inversión extranjera. Los ministros de Industria de los Veintisiete mantuvieron hoy el primer debate sobre la Ley de Aceleración Industrial presentada en marzo por la Comisión Europea, que prevé introducir esta “preferencia europea” en las licitaciones públicas y ayudas estatales a los sectores de la automoción, acero, aluminio, cemento y tecnologÃas limpias.

Propone asimismo exigir contratación local, transferencia de tecnologÃa o participación de empresas europeas a los grandes inversores extranjeros, una medida que en la práctica se dirige a las compañÃas chinas, consideradas grandes responsables del declive industrial europeo por su competencia desleal en muchos sectores. “Made in Europa” Los principales defensores de la medida fueron Francia e Italia, que urgieron a aprobarla y cuestionaron que Bruselas haya propuesto que se puedan considerar “hechas en Europa” las manufacturas de terceros paÃses cuando tengan acuerdos comerciales y den un trato recÃproco a las empresas europeas.

“Hecho en Europa deberÃa significa hecho en la UE, no abrirlo a absolutamente todo el mundo”, defendió el ministro de Industria francés, Sébastien Martin, quien aseguró que “para ser un mercado abierto, tiene que haber herramientas que hagan que todos respetemos las mismas reglas”. La gran mayorÃa de socios, incluidas las otras grandes economÃas de la UE – España, Alemania y PaÃses Bajos – hicieron, sin embargo, más hincapié en la necesidad de mantener esta apertura a las inversiones internacionales y de lograr un equilibrio entre la protección de la industria comunitaria y el mantenimiento de relaciones comerciales que permitan, entre otras cosas, asegurar el suministro de bienes que escasean en la UE, como las materias primas crÃticas.

“Contenido europeo, sÃ, pero con cuidado (…). No podemos incluir a todo el mundo, pero tenemos que reconocer que la diversidad de suministro es parte de la resiliencia y competitividad.

Necesitamos amigos y nuestras empresas necesitan mercados con los que comerciar”, resumió la ministra neerlandesa, Stientje van Veldhoven. En la misma lÃnea, el secretario de Estado de Industria español, Jordi GarcÃa, incidió en que hay que asegurar que la economÃa europea sigue “abierta” y, al mismo tiempo, que las inversiones extranjeras vienen acompañadas de creación de capacidad para la industria local, empleo cualificado y transferencia de tecnologÃa y conocimiento.