El mercado laboral privado de Estados Unidos mostró señales de desaceleración en junio. La consultora ADP (Automatic Data Processing, empresa especializada en procesamiento de nóminas y recursos humanos) informó que el sector privado generó 98.000 empleos durante el mes, una cifra que quedó por debajo de las expectativas de los analistas y que representa una baja respecto a mayo.

El sector servicios fue el gran protagonista del período, con 96.000 de los nuevos puestos. Los servicios educativos y de salud encabezaron ese crecimiento con 48.000 contrataciones nuevas, seguidos por comercio, transporte y servicios públicos con 15.000 empleos más, y las actividades financieras con otras 14.000 personas incorporadas al trabajo.

En cambio, la producción de bienes tuvo un desempeño mucho más modesto: apenas 2.000 nuevas plazas en términos netos. La industria aportó 5.000 empleos y la construcción otros 2.000, pero el sector de recursos naturales y minería restó 5.000 puestos al total.

El tamaño de las empresas también marcó diferencias. Las pequeñas compañías concentraron la mayor parte del crecimiento, con 53.000 empleos nuevos, de los cuales 38.000 correspondieron a negocios de entre 1 y 19 trabajadores. Las empresas medianas sumaron 17.000, mientras que las grandes corporaciones, con más de 500 empleados, contribuyeron con 25.000 puestos adicionales.

El reporte de ADP anticipa el informe oficial de empleo del gobierno estadounidense, que se publica días después e incluye también al sector público. Ese dato es uno de los más seguidos por la Reserva Federal, el banco central de EE.UU., para definir su política de tasas de interés.