Oposición busca capitalizar la caída de las ministras de Kast y cuestiona inexperiencia de Arrau en Seguridad “Era una vocera muda, que arrancaba, que no comunicaba cuando era su principal obligación”, dijo la timonel PS, Paulina Vodanovic. Desde el FA hasta el PC también criticaron la gestión de la exministra Trinidad Steinert.

Algunos diputados de oposición ya se estaban yendo del Congreso este martes cuando a sus teléfonos llegó la noticia que los hizo devolverse: la decisión del Presidente José Antonio Kast de realizar su primer cambio de gabinete removiendo a las ministras de la Secretaría General de Gobierno, Mara Sedini, y de Seguridad, Trinidad Steinert. Después de semanas de constantes arremetidas contra la vocera y la encargada de seguridad, la oposición buscó capitalizar el ajuste ministerial del Mandatario, el más rápido entre las últimas administraciones.

“Claramente (el Presidente) cometió un error grave, pero es importante destacar el reconocerlo y enmendar”, dijo al respecto el diputado Raúl Leiva, jefe de bancada del Partido Socialista, quien anunció la interpelación de la ahora extitular de Seguridad luego de que en radio Agricultura cuestionara la exigencia de un plan de seguridad. Esta ofensiva generó inquietud en La Moneda y se sumó a la serie de factores que detonaron su salida.

“La situación de la ministra Steinert era insostenible. No solo la hacía cometer errores, sino que incluso eventuales informes de Contraloría darían cuenta de desapego a la norma”, agregó el jefe de bancada del PS, en alusión a la respuesta pendiente del ente contralor sobre el oficio que la exfiscal envió con la Policía de Investigaciones que luego derivó en la solicitud de renuncia de la jefa de Inteligencia Consuelo Peña.

Ya conocida la noticia hasta el podio de prensa del Senado llegaron Gonzalo Winter (FA), Gael Yeomans (FA), Irací Hassler (PC), Patricio Pinilla (DC), entre otros, para cuestionar al Ejecutivo. En el Frente Amplio, la diputada Constanza Schönhaut planteó que estos fueron “69 días perdidos en seguridad con un supuesto ‘gobierno de la seguridad’ que llegó a La Moneda a asumir que sus promesas eran ‘metáforas’, que su ‘plan implacable’ era en realidad improvisación y que su ministra no conocía ni su mandato legal”.