El Índice de Precios Selectivo de Acciones (IPSA), el principal termómetro de la Bolsa de Santiago, abrió este jueves con un alza de 0,9% y volvió a escalar por encima de los 10.900 puntos. El catalizador llegó desde Washington: el último reporte de empleo de Estados Unidos mostró una creación de puestos de trabajo mucho más débil de lo esperado, y los mercados interpretaron eso como una señal de que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, podría recortar las tasas de interés antes de lo previsto.
El informe de nóminas no agrícolas de junio registró apenas 57 mil nuevos empleos, prácticamente la mitad del consenso de analistas. A eso se sumó una revisión neta a la baja de 74 mil empleos en los dos meses previos. La tasa de desempleo bajó una décima, a 4,2%, pero ese dato vino acompañado de una caída en la tasa de participación laboral a su nivel más bajo en cinco años, lo que matiza cualquier lectura optimista.
La respuesta de los mercados fue rápida. En Wall Street, el Dow Jones subía 0,9%, el S&P 500 avanzaba 0,7% y el Nasdaq ganaba 0,5%. Los rendimientos del bono del Tesoro a dos años, sensibles a las expectativas sobre la Reserva Federal, caían 4,8 puntos base. El dólar perdió terreno frente a las principales divisas del mundo.
En Santiago, los papeles de Santander Chile lideraban con 1,6% de alza, seguidos por Banco de Chile con 1,3% y SQM-B, la productora de litio, con 1,2%. Los tres títulos concentraron buena parte del movimiento del IPSA en los primeros negocios del día.
Europa también respondió con compras. El Euro Stoxx 50, índice de referencia de las principales bolsas del continente, sumaba 1,3%, y el FTSE 100 de Londres avanzaba 0,9%. Asia fue la excepción: la volatilidad en acciones tecnológicas pesó más que las noticias desde Washington, y el índice bursátil CSI 300 de China continental cayó 3%, mientras el Nikkei japonés retrocedió 2,5%.
El jueves será la última jornada para los mercados de EE.UU. antes de un fin de semana largo. El viernes permanecerán cerrados por el Día de la Independencia del 4 de julio, que este año se observa un día antes por caer en sábado.
