El gobierno confirmó que el Plan Buen Vivir será reformulado. El programa, que apunta al desarrollo integral de La Araucanía, enfrenta cuestionamientos sobre la documentación de sus avances. Hace pocos días, el Ejecutivo designó una nueva coordinadora para conducir la iniciativa.
La decisión se tomó después de detectar lo que el delegado presidencial de la región, Francisco Ljubetic, calificó como un problema grave. "Hay falencias significativas en la trazabilidad de la información", afirmó la autoridad, quien explicó que hay "cuestiones informadas" que no pueden acreditarse con registros físicos. El problema adquiere mayor gravedad por los montos de dinero comprometidos en el programa, según el propio Ljubetic.
El excoordinador del plan, Marcelo García, discrepa con ese diagnóstico. García asegura que los respaldos existen, en abierta contradicción con la versión oficial sobre la ausencia de documentación.
El Plan Buen Vivir fue una iniciativa del gobierno anterior que buscaba generar impacto concreto en La Araucanía, una de las regiones con mayores índices de pobreza del país. La reformulación, según el Ejecutivo, apunta a asegurar que las inversiones tengan un efecto real en la región. Ljubetic anunció que revisará el programa para determinar si existen irregularidades formales en su ejecución.