Postergada reforma política de Elizalde obligaría a republicanos y a la DC a buscar más militantes en Santiago Aunque ello no pone en riesgo su disolución a nivel nacional, el proyecto del exministro amenaza no solo a estas tiendas, sino que a varias colectividades, que podrían desaparecer en ciertas regiones y no podrían llevar candidatos a elecciones en esos territorios. Aunque el gobierno del Presidente José Antonio Kast aún no le da ningún tipo de urgencia, nuevamente la reforma política, presentada en junio de 2025 por el exministro del Interior, Álvaro Elizalde, aparece en la tabla del Senado.
Este proyecto está en el segundo lugar de hoy, según el acuerdo de jefes de bancadas, por lo que existe una mediana probabilidad de que se vote este miércoles. Desde el gobierno del Presidente Gabriel Boric, esta iniciativa ya contaba con un acuerdo transversal, al menos de las principales fuerzas partidarias.
Pero por diversas postergaciones, no alcanzó a resolverse en el período pasado. Ahora, de no mediar algún nuevo retraso en la sesión de esta tarde, la reforma de Elizalde -que ya fue aprobada por el Senado, en primer trámite, y luego por la Cámara sería ratificada por los senadores y sería despachada a ley.
En lo esencial, la propuesta fortalece a los comités parlamentarios y eleva restricciones para la conformación y el financiamiento de partidos, además de los requisitos para candidaturas independientes. No obstante, el efecto más apremiante para las tiendas políticas, incluso las grandes, no solo las pequeñas, es que tendrán un plazo de aproximadamente dos años para actualizar sus cifras de militantes, tarea que siempre ha sido tortuosa.
“A partir de la publicación de la presente ley en el Diario Oficial, los partidos políticos legalmente constituidos dispondrán de un plazo de dieciocho meses para reunir, en cada región en que se encuentren constituidos, la cifra mínima de afiliados a que se refiere el numeral 4 del artículo 56 de la ley N° 18.603, orgánica constitucional de los Partidos Políticos", dice una disposición transitoria, que ya está virtualmente aprobada, al contar con el visto bueno del Senado y la Cámara, por lo tanto, ni siquiera se votará esta tarde. Ese artículo transitorio obliga a todas las colectividades a elevar su militancia en todas regiones (si es que no tienen el umbral requerido), para alcanzar al menos el 50% de la nueva exigencia legal, que es más de doble del requisito establecido en la actual Ley de Partidos.