La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Valdivia rechazó, en un fallo unánime, la demanda de tenencia compartida de un gato presentada por un hombre en contra de su expareja. La mujer mantiene actualmente el cuidado del animal y figura como su tutora en el Registro Nacional de Mascotas.
Con esta sentencia, el tribunal revocó lo resuelto por el Segundo Juzgado de Letras de Osorno, que había ordenado una custodia alternada del felino con turnos mensuales entre ambos exconvivientes.
En los fundamentos del fallo, los ministros abordaron el estatuto jurídico de los animales domésticos y plantearon un cambio de enfoque respecto de la tradición del Código Civil chileno, que los clasifica como bienes muebles semovientes. "Los nuevos cuerpos normativos entienden que los animales son seres vivos sintientes, es decir, capaces de sentir dolor, placer y emociones (...). Dejan de ser o a lo menos no deben entenderse como simples objetos de dominio o propiedad", señala la resolución.
La Corte precisó que la discusión judicial no debía centrarse en el derecho de dominio de los exconvivientes sobre el gato, sino en las obligaciones de cuidado que estos mantienen hacia el animal. "No es permitido entender que el eje de la discusión sea cómo se ejerce el dominio sobre ellos, sino cómo o de qué forma se hace efectivo el deber de protección y de resguardo que pesa sobre sus tutores", indica el texto.
El tribunal fue más allá y calificó la demanda como un ejercicio abusivo del derecho, al considerar que el litigio carecía de sustento real y que la disputa entre las partes podría constituir, en sí misma, una forma de maltrato hacia el animal.
Sobre la prueba rendida durante el proceso, la Corte constató que los antecedentes presentados por ambas partes reflejaban principalmente la tensión personal entre el demandante y la demandada, sin aportar evidencia sobre cuál de los dos ofrecía mejores condiciones de bienestar para el gato. "No se advierte ninguna probanza que dé certeza de cuál es el mejor lugar para el gato, o quién de las partes ejercerá mejor su cuidado", sostiene el fallo, que además advirtió sobre el alto grado de conflicto entre los exconvivientes como factor que impedía garantizar una custodia compartida estable.
Con esta resolución, la Corte de Apelaciones de Valdivia deja sin efecto la custodia alternada dispuesta en primera instancia y mantiene al animal bajo el cuidado de la mujer, tutora registrada del felino.