El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del acuerdo con Argentina y liberó una parte del paquete de 20.000 millones que el organismo comprometió con el gobierno de Javier Milei el año pasado. Además del visto bueno a nivel técnico, el memorando de polÃticas económicas que acompañó esa decisión dejó al descubierto una hoja de ruta de los compromisos que el gobierno libertario asumió ante el organismo para sus próximos dos años de gestión.

Una agenda ambiciosa que incluye una reforma tributaria, un presupuesto atado al déficit cero y un sistema previsional que no se tocará hasta después de las elecciones y genera dudas sobre su sostenibilidad. Un sistema con más de 155 impuestos en la mira El compromiso más concreto del gobierno en el documento es la presentación de una reforma tributaria antes de fin de año.

La iniciativa deberá apuntar a mejorar la eficiencia y simplificar un sistema que el propio FMI califica de “complejo, altamente distorsivo e inestable”. Argentina cuenta con más de 155 impuestos, y más de un 25% de su recaudación depende de tributos considerados distorsivos, como los derechos de exportación, el impuesto sobre las transacciones financieras y sobre los Ingresos Brutos (IIBB), que se aplica en cascada sobre cada etapa de la cadena productiva y que recaudan las provincias.

Con ese diagnóstico, el FMI elaboró una lista de recomendaciones: reducir las exenciones impositivas con las que cuentan determinados sectores económicos, ampliar la base del impuesto a las ganancias para que más contribuyentes tributen, aumentar el monotributo (un régimen simplificado que usan trabajadores independientes y pequeños negocios), simplificar el impuesto corporativo para reducir la carga sobre las empresas, eliminar gradualmente las retenciones al sector agropecuario y el impuesto al cheque. A más largo plazo, propone que las provincias reemplacen Ingresos Brutos por un esquema de IVA compartido entre la nación y las provincias, similar al que funciona en India o Brasil.

Esta semana, como señal en esa dirección, el gobierno presentó un cronograma de bajas de derechos de exportación para el campo y la industria. El FMI estimó que eliminar las retenciones podrÃa aumentar las exportaciones agroindustriales cerca de un 10%, sumar unos 5.000 millones de dólares anuales en divisas y elevar el PIB alrededor de 0,4 puntos porcentuales.