Con el 72% del escrutinio oficial en el balotaje peruano, Keiko Fujimori aparece con cinco puntos por delante al recibir el 52,5% de los votos válidos frente al 47,4% de Roberto Sánchez, lo que se traduce en 7.352.035 votos para la derechista y 6.650.782 para el izquierdista. En Perú, el sistema de escrutinio comienza a procesar primero los votos de la capital Lima y de otras ciudades, donde Fujimori es la candidata más votada, mientras que lo último en contarse son los votos de las zonas rurales, donde Sánchez concentra la mayorÃa de sus apoyos.

Esto hace que previsiblemente la brecha entre ambos candidatos vaya disminuyendo a medida que avance el escrutinio de una jornada que transcurrió con normalidad y sin incidentes de importancia. A las urnas estaban convocados más de 27,3 millones de peruanos para elegir a la opción que gobernará el paÃs en los siguientes cinco años, tras una década de inestabilidad polÃtica donde ha habido ocho presidentes.

Perú volverá a repetir el guión de las dos últimas elecciones al entrar en un escrutinio voto a voto para conocer a su próximo presidente, una espera que puede prolongarse durante dÃas y semanas después de que las proyecciones arrojen un empate técnico que da una mÃnima ventaja al izquierdista Roberto Sánchez sobre la derechista Keiko Fujimori. La muestra elaborada por la empresa Ipsos para la Asociación Civil Transparencia otorgó un 50,3% a Sánchez, contra un 49,7% a Fujimori, mientras que otra proyección con actas oficiales de la empresa privada Datum Internacional señaló que Sánchez recibió un 50,14% y Fujimori un 49,86%.

Los resultados de estas proyecciones, que tienen un margen de error del 1,9% y 1%, respectivamente, confirman que la elección entre Fujimori y Sánchez se resolverá de manera muy ajustada, a similitud de las dos anteriores elecciones. Sánchez optimista, Fujimori cauta Al conocer estos resultados, Sánchez salió a un balcón de la emblemática Plaza San MartÃn, en el centro histórico de Lima, para asegurar ante sus seguidores que “este es el dÃa de la recuperación de la democracia” y consideró que es “el momento de la defensa del voto”, por lo que pidió a sus delegados “exigir el respeto al resultado electoral y la voluntad del pueblo”.

El candidato dio su mensaje sin desprenderse del sombrero del encarcelado expresidente Castillo, al que representa en estos comicios y que ha prometido liberar de su condena por el fallido golpe de Estado de 2022, pues lo reivindica al considerar que las élites polÃticas y económicas, con Fujimori a la cabeza, le impidieron gobernar. A su turno, Fujimori ofreció un breve pronunciamiento ante la prensa para mostrar cautela y aceptar el “empate técnico” mostrado por las proyecciones, a la vez que anticipó que aceptará los resultados electorales, al contrario de 2021, cuando denunció sin pruebas sólidas un supuesto fraude en su contra y buscó con distintos recursos revertir los resultados.