Lo que está ocurriendo es particularmente preocupante porque confirma una lógica cada vez más frecuente: gobernar por decreto, por resolución administrativa o por simple interpretación burocrática, evitando el debate democrático y la discusión legislativa. Una de las bases esenciales de cualquier democracia es que las leyes se respetan.
Parece una obviedad, pero cuando el propio Estado comienza a buscar atajos para sortearlas, es necesario recordarlo. Porque eso es precisamente lo que está ocurriendo con la decisión del Servicio de Impuestos Internos de crear un mecanismo especial para que las plataformas de apuestas online se inscriban, declaren y paguen impuestos en Chile.
¿Cómo puede el Estado crear un régimen tributario especial para una actividad que hoy no cuenta con autorización legal para operar en el paÃs? La Corte Suprema ha sido clara.
Las plataformas de apuestas online que funcionan sin autorización legal operan al margen del ordenamiento jurÃdico chileno. Al mismo tiempo, el Congreso Nacional discute un proyecto de ley destinado precisamente a resolver esa situación y definir si estas plataformas serán reguladas, autorizadas o sujetas a nuevas exigencias.
Sin embargo, antes de que el Parlamento termine su trabajo y antes de que exista una ley que zanje la discusión, el Servicio de Impuestos Internos decide actuar como si el debate ya estuviera resuelto, dando una señal polÃtica grave. Porque aquà no estamos hablando de cobrar impuestos a una actividad cualquiera.