El Senado aprobó en general el proyecto de Reconstrucción impulsado por el ministro de Hacienda Jorge Quiroz con 26 votos a favor y 23 en contra. La abstención fue del senador Pedro Araya, independiente adherido al PPD. Según informó T13, la votación abre ahora la etapa más compleja: la discusión en particular, donde el texto se revisará artículo por artículo en tres comisiones antes de volver a la Sala.
La presión del calendario no cede. Quiroz ha anticipado que el Ejecutivo mantendrá la suma urgencia y que espera despachar el proyecto durante julio. Eso significa pocas semanas para resolver los puntos más conflictivos.
La negociación tendrá tres frentes. Por el lado económico, Quiroz y el subsecretario Juan Pablo Rodríguez defenderán el contenido tributario ante las comisiones. Por el lado legislativo, José García Ruminot, ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), administrará los tiempos de la suma urgencia y buscará acuerdos. Y en el plano político, Claudio Alvarado, quien ejerce simultáneamente como ministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), tendrá la misión de mantener alineado al oficialismo y abrir conversaciones con la oposición. Al cierre de la votación, Alvarado hizo un llamado a construir consensos para asegurar una aprobación más amplia.
Desde el Ministerio de Hacienda reconocen que el texto puede mejorarse, pero advierten que no se tocará lo que definen como el corazón del proyecto: la rebaja del impuesto corporativo, la reintegración del sistema tributario, los incentivos al empleo, la invariabilidad tributaria para grandes inversiones y las medidas de control del gasto fiscal.
El primer punto bajo presión es la invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones superiores a 50 millones de dólares. En la oposición hay resistencias tanto con el plazo como con el tipo de proyectos que podrían acogerse al beneficio. Una salida que circula es acotar el período, elevar los requisitos de acceso o incorporar mecanismos de revisión periódica. El segundo frente es la rebaja del impuesto corporativo, que enfrenta cuestionamientos similares en el bloque opositor.
El proyecto ingresará primero a la comisión de Medio Ambiente, luego a la de Trabajo y finalmente a la de Hacienda, que emitirá el informe definitivo antes de la votación en Sala.

