Chile fortalece liderazgo mundial en ciruela deshidratada con certificación sustentable y nuevo APL para la producción primaria El país abastece a cerca de 80 mercados, exporta más de 85 mil toneladas al año y genera ingresos cercanos a los US$255 millones. El sector reafirmó su compromiso con una producción más sostenible, competitiva y alineada con las exigencias de los mercados internacionales.

La agroindustria de la ciruela deshidratada dio un nuevo paso para fortalecer su liderazgo mundial con la certificación del primer ciclo del Acuerdo de Producción Limpia (APL) para la implementación del Estándar de Sustentabilidad del sector y la firma de un nuevo APL que incorporará al sector de producción primara a este proceso. Ocho plantas procesadoras que concentran el 68% de la producción sectorial fueron certificadas por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo (ASCC), validando estándares de clase mundial en eficiencia hídrica, energética y gestión de residuos en el marco del programa Chile Origen Consciente (ChOC) del Ministerio de Agricultura.

El nuevo APL de Producción Primaria busca extender estos estándares a los huertos productores de ciruelas destinadas a la industria del deshidratado, asegurando la trazabilidad en toda la cadena de valor y una matriz productiva alineada con las crecientes exigencias de sostenibilidad de los mercados internacionales. La actividad se realizó en el marco del seminario “Alternativas Digitales y Comportamiento del Mercado de Ciruelas Deshidratadas”, organizado por la Asociación Gremial de Procesadores y Exportadores de Ciruelas Secas de Chile (Chileprunes) en Santa Cruz, Región de O’Higgins —principal zona productora del país—, con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).

La directora ejecutiva de la ASCC, Ximena Ruz, destacó que “fortalecer la producción primaria es clave para la resiliencia del sector. La integración de este nuevo APL con la certificación agroindustrial que hoy conmemoramos marca un avance relevante hacia una estrategia de sostenibilidad más integral, capaz de conectar a toda la cadena de valor.

Esto permite dejar atrás acciones aisladas y avanzar con estándares verificables en calidad, trazabilidad y adaptación climática, elementos cada vez más exigidos por los mercados y fundamentales para que los productores enfrenten con mejores herramientas los desafíos actuales”. Esta nueva alianza público-privada es articulada por Chileprunes, con el apoyo de los ministerios del Medio Ambiente y de Energía; la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA); el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG); el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap); la Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria (Achipia); ProChile y la Asociación de Productores de Ciruelas de Chile.