La recaudación del impuesto territorial en Chile atraviesa un momento crítico, con cifras de morosidad que la Tesorería General de la República califica como "alarmantes". Un análisis de la consultora inmobiliaria Colliers, en el marco del debate sobre el proyecto de "reconstrucción nacional", puso de manifiesto un "deterioro sostenido" en los niveles de cumplimiento en los últimos años.
"De una morosidad del orden del 2,8% del total de contribuciones devengadas, esa morosidad pasó a un 14,3% de morosidad", alertó el vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner. En esta línea, afirmó que "las justificaciones por este monto de morosidad no existen.
En ninguna empresa se puede admitir una morosidad de este nivel y, obviamente, habría habido sanciones de distinto tipo a los encargados de cobrar". Se cuestiona severamente la labor de los responsables del recaudo, con ineficacia que impide el progreso de las arcas públicas.
(FOTO: ATON) La situación se agrava al observar ejemplos concretos en diversas comunas. Entre 2022 y 2025, la deuda neta por contribuciones se disparó: - En Maipú, de 888 millones de pesos a 6.636 millones.
- En Viña del Mar, de 1.382 millones a 9.037 millones. - En Las Condes, de 1.091 millones a 20.044 millones de pesos.