Si bien las criptomonedas y los lenguajes de aprendizaje se sustentan por tecnologías muy distintas, su desarrollo y usos potenciales convergen en varios usos. Por eso, la separación se está disolviendo, y los números expuestos en este artículo explican por qué.
Más de 2 billones a invertir en 2026 De acuerdo a un informe de la consultora Gartner, el gasto mundial en infraestructura de la Inteligencia Artificial (IA) alcanzará los 2,52 billones de dólares en 2026. Cifra que pone en perspectiva la magnitud del fenómeno.
Si se toma en cuenta únicamente el primer trimestre del año, se puede notar que la IA capturó aproximadamente 242.000 millones de dólares en financiamiento de capital de riesgo. Esto equivale al 80% de todo el capital privado global.
Esta concentración tiene consecuencias directas sobre sectores adyacentes. Cuando una tecnología absorbe ese volumen de inversión en tan poco tiempo, obliga a una realineación estratégica acelerada en todas las industrias que comparten recursos con ella: energía, computación, infraestructura de datos.
La minería de criptomonedas, cuyos incentivos se encuentran fuertemente atados a la cotización del bitcoin dolar, lleva una década construyendo exactamente ese tipo de activos. Por eso, hoy se encuentra en el centro de esa tormenta perfecta.