El presidente interino del Perú, José María Balcázar, expresó su desacuerdo con la nueva política de expulsión de inmigrantes anunciada en Chile, y advirtió que la medida, impulsada por su homólogo chileno José Antonio Kast, enfrenta obstáculos legales y prácticos fundamentales. En la conversación con Exitosa, Balcázar insistió en que la efectividad del plan chileno depende necesariamente de la cooperación de países receptores y subrayó la imposibilidad legal de ejecutar deportaciones unilaterales en la región.
El mandatario recordó experiencias recientes de Perú con intentos fallidos de deportación a Venezuela y planteó la necesidad de coordinación diplomática a nivel suramericano para evitar que la crisis migratoria derive en tensiones bilaterales. Al respecto, afirmó: “Por más que los coloque en la frontera (Perú-Chile), no se va a poder".
Señaló también que la situación de los migrantes requiere soluciones compartidas y rechazó que los países de tránsito deban asumir en solitario el impacto de políticas migratorias internas de Estados vecinos. El gobierno peruano movilizó más de cien agentes adicionales a la frontera sur, reforzando la vigilancia en puntos clave como Palca, Tacna, La Yarada-Los Palos y Tarata, de acuerdo con lo reportado por el jefe de la Región Policial de Tacna Víctor Luna Velarde a medios locales.
Este despliegue de fuerzas corresponde a un dispositivo especial de emergencia decretado una semana atrás, que implica durante 60 días la restricción de derechos constitucionales, controles motorizados, el uso de drones, patrullaje aéreo y vigilancia permanente sobre todo el tramo limítrofe con Chile y Bolivia. Cuestiona viabilidad de expulsiones de migrantes en Chile sin coordinación diplomática El debate sobre la viabilidad jurídica de la expulsión de extranjeros en situación irregular se ha intensificado tras el anuncio del presidente chileno José Antonio Kast, quien detalló que la medida se ejecutaría progresivamente a partir del 16 de abril mediante vuelos y traslados terrestres.
En declaración a la emisora, Balcázar recalcó que el derecho internacional obliga a establecer acuerdos con los países de origen para proceder con una deportación. “El presidente chileno entiende así también, que no se puede expulsar porque para eso se requiere que haya un país receptor que acepte la expulsión.