En la madrugada, seis funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) cortaron el candado del portón de la casa de Ignacio Montiel en la población Pablo Neruda. Buscaban a un menor de edad investigado por porte de drogas y armas de fuego, pero el adolescente no vivía en ese domicilio.

Los detectives destruyeron la puerta de acceso con elementos de gran peso para ingresar al inmueble. Montiel, que dormía junto a su esposa y sus dos hijas, intentó abrir la puerta desde adentro mientras los agentes la forzaban y resultó con la mano hinchada. "Tengo la mano hinchada, no hay cierta movilidad", relató a Radio Bío Bío.

El afectado cuestionó que los funcionarios solo mencionaron verbalmente tener una orden judicial, pero nunca la exhibieron. Tampoco hubo verificación previa de que el menor investigado residiera en ese domicilio antes de proceder.

El operativo afectó también a una de sus hijas menores de edad, que quedó expuesta ante los agentes en ropa interior durante el procedimiento. Montiel calificó la situación como una vulneración a la dignidad e integridad de la niña.

La familia presentó denuncia formal ante la Fiscalía para que se investigue la legalidad del allanamiento. La PDI no ha emitido declaraciones sobre el incidente.