En entrevista con Tomás Mosciatti, el abogado, exsubsecretario del Interior e investigador del Centro de Estudios de Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián, Felipe Harboe, analiza la evolución del crimen organizado en Chile, sus métodos de penetración institucional y los desafÃos que enfrenta el gobierno del presidente Kast en materia de seguridad. El allanamiento a una sucursal de Banco Santander y la detención de 19 personas por lavado de dinero, vinculado al Tren de Aragua, marcaron un punto de inflexión en la discusión sobre seguridad en Chile.

El caso reveló que $78 mil millones de origen ilÃcito fueron canalizados a través del sistema financiero, con la complicidad de un ejecutivo bancario que operaba desde la sede central en plena calle Agustinas. Desde la cárcel de Bogotá, uno de los lÃderes del Tren de Aragua, Carlos “Bobby” Gómez, coordinaba extorsiones a locales comerciales en barrios como Bellavista, donde la banda llegó a apropiarse de al menos seis establecimientos.

El Tren de Aragua y la penetración del sistema financiero âEl allanamiento al Banco Santander reveló que el crimen organizado está penetrando la banca en Chile. ¿Qué tan profundo es este problema?

Yo creo que ya hace un tiempo que el crimen organizado ha ingresado en nuestro paÃs. No solo en el control territorial, sino también con el lavado de activos.

Todo lo que produce la droga, el crimen organizado, las extorsiones, tiene que llegar en algún minuto a alguna parte del sistema financiero. En algunos casos, los fondos se dirigen hacia ciertas empresas que permiten transferir sumas de dinero al extranjero.