El 19% de la dotación de la Dirección del Trabajo tiene tareas ligadas a la Ley Karin La DT informó que en los primeros 17 meses de la legislación ha habido más de 66 mil solicitudes de denuncia. Abogados laboralistas advierten falencias en la normativa y proponen urgentes reformas, como acotar el concepto de acoso y permitir filtros de admisibilidad a los empleadores.
La Ley Karin se puso en marcha en Chile el primero de agosto de 2024, y su principal motivo fue establecer medidas más estrictas y claras para prevenir y sancionar el acoso laboral, sexual y la violencia en los espacios de trabajo. Esta legislación surgió principalmente como respuesta al caso de Karin Salgado, una enfermera que se suicidó tras sufrir hostigamiento laboral, buscando así garantizar un trato digno y proteger a los trabajadores frente a estas conductas.
A un año y nueve meses de su implementación, Pulso solicitó una serie de antecedentes a través de la Ley de Acceso a la Información Pública a la Dirección del Trabajo, entidad que es liderada por el abogado PUC, David Oddó Beas, nombrado bajo la modalidad de “bala de plata”, bajo la actual administración de José Antonio Kast. Según la respuesta revisa, el 18,98% del total del personal de la Dirección del Trabajo realiza funciones vinculadas a la Ley Karin, lo que equivale a 448 funcionarios de una dotación institucional completa de 2.360 trabajadores a nivel nacional.
Sin embargo, la gran mayoría de estos funcionarios realiza estas labores bajo una modalidad de dedicación no exclusiva, sumando 348 personas distribuidas en 196 abogados y 152 fiscalizadores. Este grupo debe combinar las denuncias de la normativa con el resto de las competencias propias del Servicio, tales como la fiscalización general, la mediación, la conciliación y otras materias de derechos fundamentales.
Por el contrario, el personal con dedicación exclusiva para esta materia es mucho más acotado, alcanzando un total de 100 funcionarios en todo el país, divididos en 33 abogados y 67 fiscalizadores. A nivel territorial, la fuerza laboral se distribuye de manera heterogénea entre las distintas regiones del país.