La recuperación de Tesla llegó con datos concretos. La automotriz californiana entregó 480.126 vehículos entre abril y junio, un 25% más que en el mismo período de 2025, cuando el rechazo de consumidores europeos y estadounidenses al polémico rol de Elon Musk en el gobierno de Donald Trump había frenado las ventas. El resultado superó el promedio de estimaciones de analistas compiladas por Bloomberg, que apuntaban a cerca de 396.000 unidades, unas 84.000 menos que las efectivamente entregadas.

China y Europa fueron los principales motores del repunte. "Esta cifra fue mucho más sólida de lo esperado, y creemos que estuvo impulsada principalmente por esos dos mercados", señaló Garrett Nelson, analista de CFRA Research, una firma estadounidense de análisis de valores bursátiles.

El récord trimestral tiene, sin embargo, un asterisco: la empresa china BYD entregó 557.090 vehículos totalmente eléctricos en el mismo período y mantuvo el liderazgo mundial. BYD, principal competidora de Tesla en el segmento de autos 100% eléctricos, recuperó el primer lugar y dejó a la compañía californiana en segundo puesto pese a su crecimiento.

En los mercados financieros, la reacción fue paradójica. Las acciones de Tesla cayeron más de 5% en la sesión del jueves, borrando las ganancias de cuatro jornadas consecutivas de alzas que habían sumado más de 13%. Para muchos inversionistas, los números de entrega dejaron de ser el indicador más relevante.

"El mercado está mirando más allá de las entregas y preguntándose qué viene después en inteligencia artificial, autonomía y la historia de crecimiento de la compañía", dijo Haris Khurshid, director de inversiones de Karobaar Capital LP, un fondo de inversión con sede en Chicago.

Musk lleva años repitiendo que Tesla evolucionará desde fabricante de autos a empresa de inteligencia artificial y robótica. El robotaxi, el software de conducción autónoma y el humanoide Optimus son las apuestas más concretas en ese camino. A eso se suma una expectativa que gana fuerza en el mercado: una eventual fusión con SpaceX, la empresa aeroespacial también fundada por Musk, que el mes pasado realizó una oferta pública inicial (IPO, el debut de una compañía en bolsa) que batió récords de valorización.

Tesla publicará sus resultados financieros completos del segundo trimestre en las próximas semanas, momento en que se conocerán los márgenes de ganancia, los ingresos totales y el avance de sus proyectos en inteligencia artificial y conducción autónoma.