El economista Rodrigo Wagner advirtió en Cooperativa que la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau no solo implica una pérdida de tiempo para el Congreso, sino que en un futuro puede generar un "estándar incumplible" para quienes lleven las cuentas fiscales, responsabilidad que hoy está en manos de Jorge Quiroz. En El Primer Café, el académico de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez primero cuestionó que el libelo impulsado por republicanos y libertarios insista en la existencia de "un error aritmético" en las proyecciones de deuda de la Administración Boric, pero sin evidenciarlo con planillas.

"Es sorprendente cuántos pueblos se ha pasado esto (...), estas cosas no hacen bien y aparte, generan un estándar incumplible para la autoridad entrante. O sea, ya las autoridades fiscales tienen un trabajo súper complicado, y si esto sale, le van a encontrar una coma en alguna esquina al director de Presupuesto, y lo van a empezar a joder", alertó el experto.

Después de que el ministro Quiroz descartara que esto marque un precedente para acusarlo a él, pues confía en cumplir las proyecciones del Gobierno de Kast, Wagner insistió: "Si nos metemos al barro, es por cualquier cosa, no sería porque no le achunta (en las estimaciones). No es ojo por ojo, es ojo por pata (sic).

Empiezan a fabricarse escándalos por cualquier cosa, y creo que debemos tener mucho cuidado. Hay que tener un estándar más alto para acusar a alguien".

Por lo demás, el economista cree que una acción de este tipo "genera un ambiente muy poco conducivo a solucionar los problemas fiscales de fondo, sobre todo cuando se ocupa algo tan liviano, y habiendo problemas tan concretos" de corto plazo, por lo que "el costo-oportunidad de esto ocupa mucho ancho de banda que se podría usar para otras cosas en el Parlamento". A su turno, el director de la Fundación Chile 21, Luis Eduardo Escobar, señaló que "en una primera pasada, no me parece que haya una violación a la Constitución por hacer mal las proyecciones", aunque admitió que "hay acuerdo transversal de que las proyecciones de ingreso estaban mal hechas".