El partido que sentenció a Uruguay en el Mundial 2026 tuvo un costo adicional para España. Nico Williams, extremo del Athletic Club de Bilbao y una de las figuras de la Roja, salió con una lesión muscular en el aductor derecho tras recibir una entrada desde atrás del mediocampista uruguayo Nicolás de la Cruz. El episodio ocurrió en el estadio Guadalajara, en México, y su presencia en el resto del torneo quedó en duda.
Lo que siguió fue una declaración sin filtros. Williams publicó un extenso texto en redes sociales donde repasó el año y medio que pasó batallando una pubalgia, la posterior lesión en el isquiotibial y ahora esta nueva recaída, para luego apuntar directamente al jugador charrúa. "Un compañero de profesión actuó llevado por la frustración", escribió, en referencia a la tensión que rodeó la acción, con Uruguay ya condenado a quedar fuera.
El antecedente hace más pesado el golpe. Williams había llegado al Mundial con dudas físicas, arrastrando una dolencia que le complicó gran parte de la temporada en LaLiga, el campeonato de primera división de España. Pese a eso, sumó minutos ante Cabo Verde y Arabia Saudita, y parecía recuperar sensaciones de a poco. La patada de De la Cruz truncó ese proceso.
"Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra", escribió el atacante español. Relató que durante ese período llegó a convivir con el dolor en actividades cotidianas: subir al auto, ir al baño, moverse con normalidad. "No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal", añadió en su declaración.
El atacante logró superar esas barreras y llegar al Mundial en condiciones aceptables. La entrada de De la Cruz volvió a frenarlo. Su disponibilidad para los próximos partidos de la selección española queda sujeta a la evolución de la lesión en las próximas horas, aunque el propio cuerpo médico ya anticipó que el panorama no es alentador.