Filas, bocinazos y ansiedad: demanda por bencina se triplica ante el alza y estaciones refuerzan operación El ajuste al precio de la bencina desató una reacción anticipada de los consumidores, que más que triplicó la demanda y tensionó la cadena de abastecimiento, obligando a reforzar la logística en múltiples estaciones de servicio. Cuatro comunas quedaron desabastecidas.
Una escena poco habitual para días de semana comenzó a repetirse durante las últimas jornadas en distintas comunas del país. Filas que se extienden por cuadras, automovilistas esperando por largos minutos y estaciones de servicio colapsadas.
Esto, para anticiparse al alza histórica en el precio de las bencinas y el diésel que comienza a regir este jueves, tras el anuncio del gobierno de José Antonio Kast. Según confirmó la ENAP, los incrementos alcanzarán los $ 372 por litro en la gasolina de 93 octanos; $ 391 en el caso de la gasolina de 97 octanos y $ 580 por litro en el diésel.
La magnitud del ajuste activó una reacción inmediata en los consumidores, generando un fenómeno de demanda concentrada que ha alterado la operación normal de las estaciones. A esto se suma también el incremento en la parafina de $ 138 por litro y un aumento de $ 11 para el GLP.
La situación ha sido visible en la Región Metropolitana, pero también en ciudades como Viña del Mar, donde incluso se autorizaron ingresos de camiones cisterna en horarios extraordinarios ante el riesgo de desabastecimiento. En paralelo, municipios como Providencia han implementado patrullajes preventivos en las cercanías de bencineras para evitar conflictos y apoyar la gestión del tránsito.