El enmarañado ambiente que espera a la reforma tributaria en el Congreso Luego de la tramitación de las medidas para mitigar el alza de los combustibles, el clima quedó bastante tenso y todo hace prever que la oposición no le hará igual de fácil al Gobierno el avance del proyecto de “reconstrucción nacional”. Noticias destacadas La semana que termina, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sorteó su primera prueba de fuego en el Congreso, mucho más rápido de lo que se esperaba, aunque con dificultades y dejando una estela de efectos políticos que ya se empiezan a vislumbrar.
El brazo derecho del Presidente José Antonio Kast debutó ante el Poder Legislativo acorazado con el proyecto del Gobierno para mitigar los efectos del alza de los combustibles, producto del recrudecimiento de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Se tramitó y se lo aprobaron en tiempo récord, cumpliéndose el cronograma que La Moneda se había fijado para tal efecto.
Pero, teniendo todo a su favor, el secretario de Estado no supo aprovechar a fondo el escaso margen que tenía la oposición para ejercer su “derecho a pataleo”, como confesó un diputado opositor convencido de que, ante el proyecto, el sector “estaba en un zapato chino”, porque era imposible rechazarlo. Si bien, al inicio de la discusión en la Comisión de Hacienda de la Cámara, Quiroz mostró cierta flexibilidad al anunciar una indicación para incluir a los buses de transporte escolar, una solicitud compartida por el oficialismo y la oposición.
El ministro se negó a ceder a la petición de las distintas oposiciones de que no incluyera a las PYME en el tope de 31% de deducción de sus débitos fiscales, que se estableció para las empresas hasta el 30 de septiembre. La autoridad no vio la señal nada sutil que le envió el sector al rechazar el artículo 4, que hace referencia al tema.
De hecho, aunque fue aprobado de todos modos, ese artículo fue rechazado por Boris Barrera (PC), Jorge Brito (FA), Carlos Bianchi (indep. PPD), Priscilla Castillo (DC) y Juan Valenzuela (PDG).