La senadora panista Lilly Téllez acusó públicamente a la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, de presuntamente participar en un esquema de desvío de recursos públicos por 65 millones de pesos mediante un contrato otorgado a una empresa supuestamente vinculada con familiares de la funcionaria. Durante una conferencia de prensa, la legisladora afirmó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades relacionadas con la asignación de un contrato realizado en diciembre de 2024.
PUBLICIDAD Según explicó, el convenio habría sido otorgado a la empresa JVLY, la cual —aseguró— se encontraba en proceso de desaparición fiscal y no tenía posibilidad de emitir facturas válidas. Téllez sostuvo que el Instituto Nacional Electoral “se ha convertido en un botín” para un grupo cercano a la presidenta del organismo electoral y afirmó que los recursos presuntamente fueron utilizados para el pago de bonos a funcionarios del instituto.
PUBLICIDAD El contrato de 65 millones y las acusaciones contra JVLY De acuerdo con la versión presentada por la senadora, el contrato fue adjudicado bajo el argumento de adquirir material para simulacros relacionados con la elección judicial. Sin embargo, aseguró que existieron inconsistencias documentales y presuntas anomalías administrativas que habrían permitido a la ASF detectar el caso.
PUBLICIDAD La legisladora afirmó que detrás de la empresa JVLY estarían hijos de Guadalupe Taddei y señaló como presuntos prestanombres a Fernando Fernández y Arcelia José Nateras. También acusó que la operación habría beneficiado a integrantes cercanos de la estructura administrativa del INE.
PUBLICIDAD Entre los señalamientos, Téllez aseguró que: - El contrato se asignó en medio de un supuesto proceso de desaparición fiscal de la empresa. - La ASF habría detectado documentos con irregularidades y errores administrativos.