La comisión de Constitución del Senado no pondrá en tabla el proyecto de indultos y amnistías impulsado por el Partido Nacional Libertario, al menos hasta que el gobierno le asigne una urgencia legislativa. La noticia complicó el avance de una agenda que ya tensionaba a la coalición gobernante desde adentro.

"Una de las comisiones que tiene más trabajo en el Senado es la de Constitución", dijo Pedro Araya, militante del PPD (Partido por la Democracia) y presidente de esa instancia. Araya explicó que junto al Ejecutivo definieron una agenda prioritaria, y que el proyecto libertario simplemente no está en ella.

La iniciativa fue presentada por la senadora Vanessa Kaiser, representante del Partido Nacional Libertario, y busca otorgar amnistías o indultos a exuniformados vinculados a crímenes de la dictadura militar y a imputados por hechos del estallido social de 2019, el período de protestas masivas que sacudió al país. El proyecto ya fue ingresado y leído en la sala del Senado, pero quedó alojado en la comisión de Constitución sin fecha de discusión, según informó La Tercera.

La iniciativa de Kaiser cuenta con las firmas de los senadores Manuel José Ossandón (RN), Carlos Kuschel (RN), Rojo Edwards (independiente vinculado a Renovación Nacional) e Ignacio Urrutia (republicano). Esas rúbricas generaron roces dentro de RN, porque la propia presidenta del partido, la senadora Andrea Balladares, había señalado que el enfoque correcto era revisar los casos "caso a caso", no de forma masiva.

El gobierno optó por no intervenir en el debate. La postura responde a una razón concreta: los partidos que sustentan a José Antonio Kast tienen posiciones distintas sobre el tema, y pronunciarse implica costos políticos difíciles de absorber. Sin embargo, esa misma distancia irrita a republicanos y libertarios, que esperaban que el Presidente concretara las promesas de indultos particulares anunciadas al llegar a La Moneda.

El bloqueo en la comisión revela una tensión doble. La agenda de indultos avanza más lento de lo que espera la derecha dura. Y las firmas de parlamentarios de RN en un proyecto cuestionado por la presidenta de su propio partido muestran que la coalición de Kast no opera como un bloque unido. Si el gobierno no marca el proyecto como urgente antes del término del período legislativo, la iniciativa quedará paralizada.