El dólar cerró este jueves su séptima alza consecutiva en Chile, pero el viernes amaneció sin movimiento. El tipo de cambio se estabilizó en $912,9, pausando su mayor racha alcista desde octubre de 2024.
La calma llegó con señales desde los mercados globales. El dollar index, indicador que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de divisas, retrocedía 0,2% hasta los 101,3 puntos. El cobre Comex subía 0,7% a US$6,18 por libra, revirtiendo parte de la presión vendedora que dominó la primera mitad de la semana.
Detrás de la racha alcista está la Reserva Federal (Fed), el banco central de EE.UU. El miércoles de la semana pasada, Kevin Warsh, nuevo presidente de la institución, prometió una política de 'mano dura' contra la inflación en su primera reunión al mando. La mitad de los miembros del directorio se mostró dispuesta a restringir el crédito en los próximos meses. Esa señal bastó para impulsar el dólar al alza en todo el mundo, incluido Chile.
Sin embargo, las señales más recientes apuntan a moderación. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a dos años, que reflejan las expectativas del mercado sobre política monetaria, caían 3,1 puntos base este viernes. Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, pasó de un tono restrictivo a uno más neutral en sus últimas declaraciones públicas.
Francesco Pesole, estratega de divisas del banco holandés ING, advirtió que el rally del dólar enfrenta límites. 'La renta variable sigue siendo un factor clave para el mercado de divisas, y los indicios de que el apetito por el riesgo en Asia continúa frágil hacen difícil pronosticar un cambio rápido', escribió. Pero también señaló que 'los argumentos a favor de una corrección a la baja se están fortaleciendo' más allá del muy corto plazo.
El petróleo Brent caía 3% hasta los US$73 por barril, de vuelta a los niveles previos a la escalada de tensiones con Irán. Los futuros del Nasdaq 100, índice tecnológico de EE.UU., operaban en terreno negativo.
