Mientras el norte minero registra medianas salariales de hasta $1.710.000, el sur agrícola evidencia un agudo estancamiento laboral, empujando la informalidad regional a niveles de hasta 34,7%. El director del Trabajo, David Oddó, manifestó que las cifras actuales y la informalidad preocupan al organismo, adelantando que destinarán gran parte de sus recursos para abordar este fenómeno y potenciar la formalización.

El mercado laboral chileno atraviesa una pérdida de dinamismo tanto para el empleo total, como para el sector privado formal. La desocupación nacional se ubica en 9,1% y se mantiene por 40 meses consecutivos sobre el 8%.

En el último trimestre, además, se registró una disminución de 39 mil empleos formales, mientras que el empleo informal aumentó en 107 mil puestos. Esto muestra que una parte importante de las nuevas ocupaciones se está generando fuera del empleo formal.

Los datos forman parte de una presentación con datos del Radar del Mercado Laboral de Buk, herramienta que procesa datos administrativos y anonimizados de nómina de más de 860 mil trabajadores, equivalentes al 18% del empleo privado formal del país, y muestra que el promedio nacional no refleja por completo las diferencias que existen entre regiones. Según el análisis, en Chile conviven al menos tres realidades laborales distintas según el territorio.

El informe de la plataforma de gestión de personas revela una brecha de hasta 88% entre regiones para la mediana salarial del país. El norte minero (Antofagasta, Atacama, Coquimbo y Tarapacá) lidera los ingresos con medianas que alcanzan los $1.710.000 en Atacama y $1.700.000 en Antofagasta, superando ampliamente la mediana nacional de $1.350.000.