Rodrigo O’ryan presidente de la Corporación Chilena de la Madera (CORMA): “Que nos digan (al sector forestal) que hacemos pedazos el medioambiente, nos duele y frustra” El líder del gremio dijo que la política y el Estado de Chile debe “cuidar más” a la industria, mientras que, en la interna, “tenemos que hacer un mea culpa de que no hemos informado apropiadamente lo que hacemos”. Noticias destacadas El sector forestal chileno atraviesa un momento dual.

Así lo califica el presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Rodrigo O’Ryan, quien, más allá del desafiante contexto del mercado internacional, insiste una y otra vez en la relevancia de la industria en el país como sector renovable: absorbe el 50% de las emisiones anuales de CO2 del país, genera energía a través de la biomasa, emplea a 250 mil trabajadores y aporta soluciones desde la naturaleza. Sin embargo, esa mirada de “bioeconomía”, tal como la impulsan desde otras latitudes forestales como Finlandia y Canadá, dice que se ve truncada y amenazada en Chile “porque históricamente el sector ha sido teñido por miradas políticas y mitos”.

Que las forestales crecieron a costa del bosque nativo, que las especies introducidas secan los pozos y ríos, que las plantaciones son desiertos biológicos que arruinan los suelos o incluso que son las responsables de los incendios. Todo eso rebate pedagógicamente O’Ryan.

“Se asocia al sector forestal con la depredación ambiental, pero esta industria nació y depende absolutamente del cuidado ambiental, y tenemos que hacer un mea culpa de que no hemos explicado apropiadamente lo que hacemos”. En eso están parte de los esfuerzos hoy, mientras el gremio se reúne con las nuevas autoridades y aboga por una política de Estado para “cuidar y potenciar” el sector -que representa el 1,5% del PIB y exporta US$ 6 mil millones al año- a largo plazo.

“Se asocia al sector forestal con la depredación ambiental, pero esta industria nació y depende absolutamente del cuidado ambiental”. “Estigma injusto” Tras un recorrido por las instalaciones de Arauco y CMPC en la Región del Biobío, O’Ryan cuenta a DF que para la llegada de Pedro de Valdivia a Chile (1541), el país contaba con unas 34 millones de hectáreas de bosque nativo.