La expresidenta Michelle Bachelet reafirmó este viernes ante su equipo asesor de excancilleres que mantendrá su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas. Lo hace pese a los resultados adversos en sondeos diplomáticos y a sus propias palabras de días atrás, donde cuestionó sus posibilidades de éxito.
Según reportó La Tercera, Bachelet se conectó vía Zoom con el grupo de exministros de Relaciones Exteriores que respalda su postulación. Con muy buen semblante, transmitió que no abandonará la carrera al máximo puesto del organismo internacional. Así mantiene su postura incluso después de quedar penúltima entre ocho candidatos en el último sondeo informal del Consejo de Seguridad, con solo dos apoyos de 15 posibles.
Sus dichos contrastan con las declaraciones que realizó hace días en un conversatorio de la Universidad Diego Portales, donde afirmó públicamente: "Sé que no voy a ser secretaria general". Desde su entorno explicaron que esas palabras fueron una forma distendida de abordar la situación, casi a modo de broma, pero que el mensaje principal es que continuará en la carrera.
Heraldo Muñoz, exministro de Relaciones Exteriores que encabeza el equipo asesor, afirmó que Bachelet les comunicó "su decisión de seguir adelante y defender su visión de una Secretaría General independiente y comprometida con los mejores valores del multilateralismo, el derecho internacional, la democracia y los derechos humanos". Añadió que "su candidatura representa una convicción valórica ante los retrocesos que parecen imponerse".
Tras la reunión, los integrantes del equipo felicitaron a Bachelet y destacaron la importancia de mantener la defensa de los principios de la Carta de Naciones Unidas, independiente del escenario adverso que enfrenta su candidatura. Los gobiernos de Brasil, bajo Lula da Silva, y de México, bajo Claudia Sheinbaum, respaldan su postulación.
El resultado en el sondeo fue un revés para Bachelet, nominada hace un año ante la Asamblea General de la ONU por el entonces presidente Gabriel Boric. En los circuitos diplomáticos de Nueva York, reportes reservados confirmaron la debilidad de su posición. Ahora la exmandataria evalúa un viaje a Nueva York para retomar contactos políticos.