La clasificación del material gana protagonismo en la gestión de relaves, en un contexto de mayores exigencias ambientales y presión por optimizar la eficiencia hídrica. La gestión de relaves se ha convertido en un frente crítico para la minería, tanto por exigencias regulatorias como por restricciones en el uso de agua.

En operaciones con Depósitos de Relaves (TSF), el control del crecimiento, la estabilidad de la infraestructura y la eficiencia hídrica son hoy variables clave. En este contexto, la etapa de clasificación ha cobrado mayor relevancia.

La forma en que se distribuye el material influye directamente en la estabilidad del depósito y en la recuperación de agua, lo que ha llevado a varias operaciones a revisar sus esquemas tradicionales. Clasificación y control del depósito Una de las tecnologías que viene ganando espacio es el uso de ciclones, que permiten una separación más controlada del material.

Esto facilita una deposición más homogénea y un mejor manejo del agua dentro del sistema. Al mejorar la distribución del material, los ciclones GV de Multotec permiten a las operaciones mineras reducir su impacto ambiental, manteniendo al mismo tiempo una deposición de relaves segura y eficiente.

En términos operativos, el desempeño de estos equipos depende de variables como el ángulo del cono, el tamaño del spigot y el vortex finder, que pueden ajustarse según las condiciones del proceso. Esta flexibilidad permite responder a cambios en el mineral y en los volúmenes tratados.