Este lunes 29 de junio, las caletas Portales y El Membrillo de Valparaíso volverán a abrirse al mar y a los cerros para honrar a San Pedro, patrono de los pescadores. La Fiesta de San Pedro, que cae este año en un fin de semana largo, reunirá procesiones por tierra y mar, bailes chinos y misas desde las nueve de la mañana, en una celebración que fusiona devoción religiosa con identidad porteña.

En Caleta Portales, el corazón de la festividad late en el vínculo entre los pescadores y sus barrios. Mario Tognio, presidente del sindicato local, explicó que el programa comienza el domingo en la tarde, cuando la imagen del santo es llevada hasta el cerro Placeres. "El lunes en la mañana, a las 09.00 horas, primero entramos en una misa y venimos con los niños, los bailes chinos, que siempre hemos tenido, que es un orgullo y un honor para nosotros porque son hijos y nietos de pescadores", contó Tognio. Los bailes chinos, una expresión musical y ritual de origen campesino y costero inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco en 2014, son el emblema vivo de esta celebración.

Caleta El Membrillo vivirá este año una jornada particularmente emotiva: la despedida de su histórica imagen del santo patrono, que será renovada tras décadas de devoción. Luis Marsh, presidente del sindicato de El Membrillo, señaló que la fiesta contará con la visita de alrededor de ocho a nueve agrupaciones de bailes religiosos provenientes de distintas localidades de la Región de Valparaíso, además de venta de merluza frita en el borde costero.

La procesión terrestre partirá desde Caleta El Membrillo hacia Muelle Prat a partir de las 13:30 horas, para luego continuar por el mar. "Posterior a eso viene la procesión por mar. Una vez terminada, se devuelve el santo de Muelle Prat hasta Caleta El Membrillo", detalló Marsh. La jornada contará con operativos de seguridad coordinados entre la Armada de Chile y Carabineros, junto a reforzamiento en la limpieza del borde costero.

La alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, destacó la importancia de la fecha para la identidad porteña y el lazo histórico entre las caletas y los cerros Playa Ancha y Placeres, que este año vuelven a ser parte activa del recorrido festivo.